domingo, 13 de julio de 2008

That funny thing called Faith


Ahora sé lo que me pasa. Tengo una carencia de Fe y una necesidad de creer. Intento distraerme, buscar remedios ajenos a ese tipo de cosas que sólo se sienten con el alma (pues ésta las inventa). ¿No es así?..
A veces la duda me consume, la incertidumbre carcome cada pedazo de mi espíritu incierto. Intento buscar la respuesta a mi alrededor, pero sólo en lo que tengo cerca de mis límites sensoriales, lo que puedo tocar, lo que puedo ver… Recorro todos esos lugares y rincones concretos no tan lejanos de mi incrédulo alcance. Muchas veces encuentro respuestas en libros, en las palabras de los que hablan cerca de mí, pero en esta vida simplemente hay cosas, preguntas que no pueden saberse de esa manera, sino viviéndolas y sobretodo creyendo. Porque esa gran parte de nuestro ser llamada “alma”, ese espacio que se forma entre cada ser humano… también tiene su forma de ser y de pensar y de sentir… así que no hay otra opción más que dejarse llevar por las emociones con las que ésta intenta consumirnos, hasta el último pedazo de piel, hasta la última célula, hasta el pedazo más muerto e insensible que nos forme. Pero ¿Cómo voy a comprenderlo? ¿Cómo voy a comprenderme? Si durante mucho tiempo creí que más allá de la ciencia no había nada, que más allá de nuestra anatomía no existía el espíritu y más allá de la lógica no existía el amor. Hay cosas que no puedo tocar, que no puedo ver u oler o probar o ver… tampoco las puedo entender porque alguna vez en el camino de mis años dejé caer por algún lado ese pedacito dentro de cada uno llamado Fe. La supervivencia del alma, las conexiones más allá de lo físico, todo me fue indiferente hasta ahora que mi cuerpo y mi alma han revolucionado en mi contra… Me hacen sentir tantas cosas que no comprendo y atiborran mi tranquilidad de gusanos carroñeros que destruyen mi compostura cada día que pasa. Es hora de creer en algo, después de tanto tiempo de negación y terquedad. A veces mi naturaleza pesimista y testaruda no me deja ver más allá de mis pestañas, ni a más profundidad que el brillo los ojos de otro ser viviente. Todo está ahí por algo ¿No? Aún no sé si vaya a recuperar mi Fe en Dios o en los ángeles o en el paraíso, pero poco a poco voy recuperando la Fe en la vida, la incierta certeza de estar viva y todavía caminando a pesar de llevar el peso de no creer en nada encima. No me estoy quejando de mi vida, ni diciendo que ésta es difícil (pues verdaderamente no lo es), solamente estoy en la búsqueda de todas esas respuestas que en verdad me roban la luz, la pureza, la inocencia… todas esas especulaciones que sé que deben tener alguna solución, sólo que no estoy buscando en el lugar adecuado. Quizá abrir los ojos a los sentimientos y al espíritu humano, a la coexistencia de las almas para su propia supervivencia, me permitirá comprender o al menos acomodar todas esas emociones y pensamientos que ya no caben más sobre mis hombros… esa incertidumbre que aplasta la esperanza y la fuerza de mi cuerpo y lo enferma… me enferma..

3 comentarios:

Ssg. Rivera dijo...

Hay ilusiones que alimentan el alma, la fe en uno mismo y en alguien más cercano a tí, por algo se empieza y no creo que vayas mal, a fin de cuentas cada uno intenta llenar huecos, satisfacer necesidades. Te admiro por lo que pasas y por cómo lo tomas, el proceso, la forma de verlo. Un saludo, y me encantó esa fotografía... de dónde es???

chau!

-n o r b-

Cecilia dijo...

es de monte albán :D
desde que regresé de francia (osease mediados de junio) tuve ganas de irme de viaje por méxico y pues lo hice :D

Ssg. Rivera dijo...

wooow! con madre!

los trips por méxico, de andar por pueblos y ruinas, definitivamente son lo mejor... bueno, europa se coce aparte jajaja chau!