miércoles, 1 de octubre de 2008

Cuando se creía,
que no había más carencia,
llega esta herejía,
revoloteando en las cabezas.
Es un descaro avaro,
el robarle a un podre,
y es sólo cosa de tiranos,
jugar con la vida de un hombre.
Es que ahora resulta que la moda,
es jugar con cuerpos, en vez de cartas,
al poker.
Y cuando no queda nada en la mesa,
se apuesta con todas nuestras almas.
¡Todos estamos perdiendo,
en una custodia que nadie conoce!
¿Cómo acusar esa ausencia?
¿Cómo confiar? Ya no hay Fe.
¡Ya no hay creencias!
Dios ya murió,
antes de su quién sabe cuál aniversario.
Y como todo buen político,
nos ha olvidado.
Por ahí se calla.. ¡Dios se ha suicidado!
Y por ahí se dice.. que nuestras vidas,
¡Están en quién sabe qué manos!
Es ahora el hombre quien da y quita la vida,
y la muerte quien da existencia a todo lo que habita.
Dios fue el abuelo,
¡De esta nueva religión!
De juegos clandestinos de impotencia,
de terrorismo, de indiferencia, de inacción.
Se están llenando los ríos, los basureros,
todos los sótanos, todos ls rincones.
Dice mi abuelo,
que Dios ya ocupa todos los cementerios,
Que por eso ¡Ya no hay espacio en los panteones!
¡Ya no hay espacio en los panteones!

1 comentario:

Florence dijo...

REVOLUTION ceci, you and me.