
En días como este, me dan ganas de arrancarme el alma. Quiero dibujar una imagen infinita que tengo en la cabeza, de mis manos deslizándose sobre mi piel, deteniéndose en el pecho y atravesando cada capa que protege a mi cuerpo, resbalándose entre las costillas para hacer su paso hasta algún lugar abstracto sobre mis pulmones. En ese rincón o lo que sea... sacar ese cabo suelto y jalarlo y jalarlo más... es eterno. Los días me azotan y no puedo evitar sentirme como un gusano atrapado entre las páginas de un libro siendo aplastado por cada hoja que se termina. A veces creo que son palabras escritas de alguien que no soy yo. Me encuentro flotando en la fe ajena y es horrible. A veces quisiera darme el tiempo para tenerme lástima y procesar agusto la mujer miserable que soy...
la fe ajena me mata
...Es muy difícil perdonar, no puedo olvidarlo todo, pero cuando llora por mí y me dice que no lo quiero, se me cae el mundo a los pies... cuando me pide perdón arrepentiéndose de su propia locura y lleno de lágrimas, quisiera sanarle lo que no se puede y hacerlo santo... robarme su cuerpo enfermo y liberarlo de la furia... Algunas noches todavía tengo pesadillas. Quiero estar bien, quiero llorar agusto, necesito tanto un abrazo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario