viernes, 9 de enero de 2009

Landed in a very common crisis... FELIZ AÑO 2009

Hay días como estos, que tú bien comprenderás, Irene, en que nos ponemos más sensibles. El cuerpo nos hace una mala jugada y terminamos siendo las perdedoras en este mañoso juego de hormonas. Hoy hablé con mi papá, fue inevitable. Cuando regresé a mi casa en la noche entré por la cocina llorando, y él estaba ahi. Le platiqué de mis crisis adolescentes y creo que fue un alivio para él escuchar mis problemas ahora tan vanales y la débil razón de mi enorme disgusto.
Me la he pasado estos últimos días llorando, pero en realidad sólo cuando puedo.
Lloro sola porque sé que no tengo razón decente para justificar mi llanto, por lo que veo inútil el compartirlo.
Anoche lloré, pero porque Anya se enojó conmigo y me tiró de la cama. Me dolió mucho y me reí tanto que no pude llorar agusto. Fue muy divertido, en realidad. No recuerdo mucho de la caída porque cerré mis ojos desde el momento en que me empujó hasta segundos después del impacto.
No es la primera vez que me paraliza el miedo. Y me he dado cuenta porque siempre es así.
Ya quiero que se acabe hoy porque sinceramente estoy hecha pedazos de todos lados, estoy triste. En días como estos en que nos damos cuenta que el cuerpo es sabio sólo deseamos que el llanto se acabe tan rápido como los propósitos de año nuevo...

1 comentario:

Florence dijo...

te comprendo perfectamente. es como que un sentimiento agridulce, como la nostalgia por los sue;os del futuro, o algo asi...
y luego despues te das cuenta de que es uno de nuestros ciclos dela vida, is it?
es bueno pensar que si lo es porque nos hace la vida mas simple.
no nos preguntamos nada porque ya sabemos que no hay respuesta.
porque al final de cuentas ser conformista no es malo. hay que ser conformes con el tiempo a pesar de todo.
im not making any sense.
pero tu entiendes lo que quiero decir.
porque al final es agua. los sentimientos que se desbordan por los ojos, son agua.
all my love, t'amelie.
jeje te acabas de conectar, te amo.