martes, 15 de enero de 2008

atrac anu

Aveces, cuando tengo mucho qué hacer, no me doy cuenta, en momentos de oscuridad, que ella no es para ti.
No está hecha a tu medida, y aunque sea muy bonita, es triste, silenciosa y callada.
No tiene un corazón que explote al amarte, desborda indiferencia por todo su ser, sus palabras y sus acciones. En verdad está escasa de amor para dar. No te lo digo, pero es imperfecta para alguien tan alegre, ruidoso, platicador y de corazón tan lleno como tú.
No dice que te quiere. Ni siquiera yo lo sé, no dudo en afirmar que hasta lo ignora el aire. Si tú llegas a decirle tu cariño, ella callará entonces cien veces que no te ama. No lo escribiría en tus manos para que no lo olvidaras, ni siquiera lo escribiría en su frente para que no lo dudaras.
Su amor es del que no se entiende en ningún idioma, país o grupo social. Es uno que tiene el orgullo que a ti te falta.
Es un amor difícil de llevar, pesado, pues lleva mil sentimientos cautivos.
Sigue partiéndote la cabeza y rompiéndote el corazón buscando a esa mujer común y a ese amor superficial, ligero y sin misterio.
No tomes a esta, aunque no la tengas y no la aprisiones aunque sepas que si lo hacieras comoquiera se iría. No te lo digo esta vez, pero veo algo malo.

No hay comentarios: