domingo, 20 de enero de 2008

Intentaré escribirte…
Con esta inimaginable tristeza,
Y ante la ausencia de la muerte,
mi tormento.
Triste y ausente,
pintaré las letras,
De la fuente primigenia,
Que exhala todo lo que fuiste en mí,
Y esta prematura alarma,
Y nadie muere, nadie muere.
Al final de una minúscula historia,
Cosa nuestra,
Cerrando los ojos y al leerla,
Encarnecido instante,
en que no fallezco,
Algunas veces y voces encierran,
mi tormento,
y nadie muere, nada muere.
Ante el enfado de mi espíritu,
Sabiduría del tiempo,
anciano y niño musitan,
Viejos amantes de mi música.

No hay comentarios: